Carta de Ángel Olaran ante las Jornadas Solidarias con el Pueblo de Wukro

Carta de Ángel Olaran ante las Jornadas Solidarias con el Pueblo de Wukro

 

Carta de Ángel Olaran ante las Jornadas Solidarias con el Pueblo de Wukro

«Las cosas hechas con buen corazón se trascienden a sí mismas y son fuente de fuerza humana y divina. Se dice que el rio Ganges, a pesar de toda la suciedad que conlleva su mansa corriente, no es fuente de infecciones contagiosas. La fe, la energía positiva de sus devotos produce un cambio sustancial en las moléculas de agua.

De igual manera, este vuestro acto anual de solidaridad con nuestras gentes de aquí, es fuente de gracia para los que creemos en Dios, o fuente de energía positiva para los que no creáis en Él.

A todos os invito a que reflexionéis en la trascendencia de ese encuentro que tendrá lugar entre el 3 y 7 de octubre. A simple vista, una comida de solidaridad. Tomándolo un poco más en serio, un acontecimiento que nos hermana con un mundo deshermanado por la gran sociedad.

Ese encuentro de principios de octubre, a la vez que una protesta contra un sistema que nos obliga a organizar comidas de este estilo para concienciarnos de los no-hermanos,  pero si abusados,  es, al mismo tiempo, una respuesta, por sencilla que sea, que surge de vosotros, por poco poder económico y político que poseáis. Un pequeño gesto humano a favor de los desheredados –las noticias oficiales del 2012 anuncian la existencia de 80.000 personas desheredadas que, aún mueren diariamente a causa del hambre.

En una ocasión tuve la posibilidad de comentar que una Constitución que apruebe impunemente el robo, la mala gestión de muchos millones de euros, por la casta fuerte de la sociedad  y castigue a quien, por necesidad vital tenga que apropiarse de comida, por apenas unos euros, para alimentar su familia, esa Constitución es injusta.

Si además de castigar al débil y apoyar al rico, esa Constitución aún permite la reducción, en más de un 60%, del aporte económico hacia esas 80.000 personas arriba mencionadas,  es ya diabólica.

La UNESCO, el año 2008, urgentemente pedía a los países ricos del mundo, la cantidad de 50.000 millones de dólares anuales para erradicar el hambre en el mundo. Los países ricos informaron que, por justa que fuera esa llamada urgente, todos ellos juntos, no poseían la cantidad de 50.000 millones de dólares; acto seguido, en poco más de 3 años, han apoyada a los bancos con unos 5 billones  dólares.

Estas cifras no quitan relevancia a vuestro gesto de las próximas jornadas de octubre.

Eskerrik asko.

Que Dios os bendiga»

Ángel Olaran

Deja un comentario

No se publicará tu dirección de correo